La nueva norma busca regular una situación de hecho que venía dándose en la provincia. La ley regula la actividad de las empresas que realizan excursiones de caza, exigiéndoles una inscripción en el Registro Único de Cotos o Áreas de Caza y Operadores Cinegéticos (Ruproci).
Los empresarios deberán cumplir con estrictos requisitos que incluyen, entre otros, estar habilitados en el Registro Nacional de Armas, tener constancia de inscripción a la Afip y a Rentas de la Provincia, y no tener deudas con ninguna de las entidades recaudadoras. Los empresarios deberán acreditar una inversión de al menos 300.000 dólares para desarrollar sus actividades.
Por otra parte, aquéllos que simplemente sean aficionados a la caza deportiva, deberán inscribirse en el Ruproci para obtener sus permisos de cacería. Además, a la hora de salir a cazar, los cazadores tendrán que estar acompañados por un guía cinegético, en caso contrario se enfrentan a una multa económica.
Esos guías cinegéticos serán los responsables de la supervisión de los contingentes, cumpliendo y haciendo cumplir la ley. El guía también estará habilitado para gestionar los permisos de caza de los turistas o de las personas que hayan contratado sus servicios. Según señala la norma, los guías cinegéticos serán guardafaunas honorarios y responsables de las infracciones a la ley que cometan las personas a las que les preste servicio.
Además prevé que la autoridad de aplicación de la norma hará un seguimiento de las especies que integran las fauna de la provincia, con el fin de establecer cuáles serán los animales que podrán cazarse y cuáles estarán protegidos para evitar que disminuya el número de animales, sin perjuicio de aquellos que han sido declarados especies en peligro de extinción, que mantendrán esa categoría.